Pasamos tanto tiempo de nuestra vida buscando con gran esfuerzo a una persona que nos ame, usualmente ese esfuerzo es recompensado con la simple indiferencia, pero a veces las tretas del tiempo nos ponen frente a algo muy similar a lo que necesitamos, o más bien, a lo que creemos que necesitamos.
La gente no está diseñada para pertenecerse, pero nos aferramos constantes y ciegos a la seductora idea de que podemos controlar no solo nuestros destinos, sino los de un(a) compañero(a). Esta idea, alimentada y formada por nuestros propios deseos concluye. Concluye como todo y se reanima igual.
Durante años solicité respuesta a la pregunta ¿por qué me siento solo?, hoy sé que es porque se es lo que se tiene y no tenemos a nadie, por ello lo que se es, es sólo uno solo. Lo anterior no es necesariamente una tragedia. La mayoría del tiempo la vivimos solos y todo el tiempo de la muerte estamos solos.
La realidad es clara, la gente tiende a estar sola a pesar de sus esfuerzos. Creo que es preferible entender esto a la mayor velocidad posible. Por eso la gente que amamos u odiamos se va a ir antes o después. ¿Será que los ciclos nuestros se miden con los otros? ¿o será simplemente lo de siempre, que este sistema tiende a la entropia?.
Seguiré informando.
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